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Canciones de Gerardo Díaz se repitió antes y después de la misa. También de Los Acosta. Mientras los arreglos de Margaritas, tulipanes y coronas con esos listones que le dedicaron sus primeros, tíos, amigos de Alexander, se iban montando a las camionetas.
“Un muchacho muy alegre”, decía la letra de la canción y su primo reitera esas palabras cuando me platica. Mientras la canción del Muchacho Alegre suena.
—Lo vamos a llevar a su ferretería. Era un chavo alegre y siempre se enfrentaba solo, si lo molestaban, reprocha.
Mientras suena la bocina con la música, los ramos siguen llenando dos camionetas. Y el cuerpo de Alexander aún sigue esperando en la sala de su casa, junto a una carpa blanca donde ayer lo velaron.
“En esta vida, soy afortunado”, suena la música como si fuera fiesta de un fin de semana. Así los despiden en la colonia Ojo de Agua al norte de Toluca. Así despiden a los suyos en este México de la violencia.
El velorio fue en uno de los domicilios de Ojo de Agua. Sí, esa colonia ubicada en el tramo de la carretera Toluca-Palmillas, donde siempre hay muertos. Que pareciera atraer la muerte. Donde hace dos meses un ciclista fue atropellado y eso detonó un bloqueo y luego una balacera. Donde hay muchas cruces enterradas en el cemento.
Se repiten canciones del grupo Los Acosta.
—Esa es su rola que más le gustaba,—dice un familiar de Alexander estrechando las manos a otro que va llegando.
Una carpa llena de lucecitas navideñas, con el féretro al centro y la foto de Alex recibiendo serenata de sus amigos. Que le cantan porque ya casi viene diciembre.
Suena “MiGusto Es” con la banda y se levantan unas latas de cerveza al aire para brindar con Alex por última vez.
—Que se escuche otra porra para mi sobrino, —Pide un hombre llorando a todos los presentes. Y resuenan los aplausos. Chicotean en medio del silencio que solo se escucha en los velorios.
La banda le tocó a Alex por más de media hora y sus amigos, toda la mañana con un bocina.
Pasadas la una de la tarde, comienzan a cargar el ataúd color blanco de Alex, con una playera de fútbol color rojo encima y un enorme retrato de él a sus 20 años, que va delante de la caravana.
LA JUSTICIA NO LLEGA
“Aún no se ha movido nada, su coche sigue en el lugar de los hechos”, explica una prima de Alex. Hoy no hay fuerza para hacer papeleos, pero mañana sí, asegura.
Los presuntos agresores de Alexander ya han sido identificados por la familia, solo falta acudir a la Fiscalía a iniciar la denuncia.
Acusan a una familia de San Martín Toltepec que presuntamente tiene contactos en el ayuntamiento de Toluca.
“Son los Mañón, pero ya los identificamos”, acusan los familiares que quisieron hablar.
El día de los hechos Alex acudió a San Martín Toltepec donde tenía una ferretería para ver a su novia. Una discusión con los familiares de la joven habría desatada la agresión en contra de Alex al interior de un domicilio donde también se haya su coche a la fecha.
Sin embargo, la Fiscalía mexiquense aún no inicia las investigaciones.
La familia de Alexander exige justicia y la detención de los presuntos responsables de la agresión.









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