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Al hombre le tocó volver a formarse, porque salió de la fila por un instante. Regresó unas seis personas atrás en la hilera mientras exclama que sin duda sabe por quién votará. Lo dice al aire en una metáfora, que es más que una obviedad: “Mi voto es por la que tiene la bendición de la morenita”, expresa, para referirse a la virgen de Guadalupe y a Morena.
Todos los presentes los escuchan pero nadie intenta echarle en cara su sufragio.
El 4 de junio en Atlacomulco amaneció con la neblina del norte del estado de México. Hay mercadito afuera de la terminal de autobuses que abre desde las seis y donde lo rico es la pancita de res y lo común, ahora es ver playeras con las siglas de Morena.
Hace 10 años atrás, cuando Peña Nieto era gobernador del estado de México y visitaba cotidianamente su municipio, los pendones y banderines tricolores con las siglas del PRI ondeaban en los edificios públicos, en los medallones de los taxis, en la plaza y en ese mercadito de los domingos. Era la algarabía por recibir al señor gobernador y su partido.
El centro del municipio es de lo más pintoresco, con un kiosco al centro de las jardineras que da contraluz con la frescura de la mañana y los resquicios de la tarde. Tiene de lado las torres de una iglesia mazahua y de frente los arcos. Allí justamente se instalaron cuatro de las casillas electorales el domingo.
No hay rastro ni seña de que Atlacomulco y su centro pintoresco, sigan siendo la «joya de la corona». Incluso en las fachadas de las casonas antiguas aún con su pintura roja y blanca.
No hay señal clara que de aquí en el Distrito 13 surgieron siete gobernadores mexiquenses, casi todos de apellido del Mazo. No hay seña que diga, aquí surgió el mito del Grupo Atlacomulco.
No evito caminar las calles del centro previo a acercarme a las casillas electorales antes de iniciar mi cobertura periodística. La curiosidad del reportero. Paso por el kiosco y llegó al mercado y de allí a sus calles aledañas.
Veo esas paredes que recuerdan a los pueblos del México mestizo.
Y veo en esas paredes y en los ventanales de negocios pegotes de Morena.
Para llegar al norte, salimos de Toluca a las 6:30 horas. La somnolencia de la mañana nos lleva escuchar un poco del estereo del Aikon color blanco que nos asignaron.
—Pues a ver si aguanta, dice Luis, mi compañero de foto, quien conduce.
En la agenda no hay mayores instrucciones, no peticiones precisas de los envíos en tiempo real de la contienda. De cuántas fotos o párrafos. El interés por los resultados en ese municipio es menor para el periódico. Todo cambió desde hace 12 años.
A las 8:15 de la mañana apenas abren las casillas y junto con mi colega nos acercamos a los arcos que comienzan a llenarse a esas horas.
—Sin incidencias, aseveran los representantes de casilla. Pasa todo plano en la apertura.
Volteamos hacia la avenida porque un automovilista echa los claxon y grita arriba Morena. Es el único sobresalto de esa hora.
Avanzamos a un segundo punto. En la terminal regional se dispuso la casilla especial.
—Ya me regañó un don, dice Luis, porque le tomó un par de fotos a un hombre que presumía su playera con el logo de Morena en la fila.
YA NO SOMOS PRIISTAS
Cubrir una jornada electoral en todo el territorio del norte, es andar por San Felipe del Progreso, Acambay, Ixtlahuaca, de allí a Jocotitlán y Jilotepec. Unas cinco horas al menos de carreteras a bordo del Aikon blanco.
Por la tarde regresamos con Luis al centro de Atlacomulco.
—Ya ganó Delfina, nos dice tajante un hombre a quien jalan dos perros en la plaza. Le asentimos lo que quiere.
—Perdón, aquí ya no somos priistas, explaya el hombre antes de irse.
Con Luis nos apresuramos a observar el depósito y conteo de las boletas. Nos dicen junto con los representantes de partido que solo podemos estar al frente de las mesas.
Una a una desenvuelven las boletas. El funcionario de casilla las levanta a la vista del público. Contamos con los ojos. Casi todas las que van saliendo son por la coalición de Morena.
Dos días después de las elecciones, el PREP y el presidente nacional de Morena dicen que el Distrito 13, el de Atlacomulco lo ganó la coalición Juntos Hacemos Historia.
El conteo final indica que Delfina ganó el Distrito 13 por más de 17 mil votos.
Para Alejandra hubo 71 mil 633 mil votos y para Delfina 88 mil 488 de los sufragios.









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