, , ,

Dafne: cuatro años de angustia dejada por una desaparición forzada en #AlmoloyadeJuárez

FR Informante El 26 de marzo no es un día soleado de primavera o vacaciones. No se piensa en nada de eso desde hace cuatro años para Sonia y los suyos. Los 26 de marzo siempre llegan nublados aunque sea primavera y es el día más odiado por su esposo, sus hijos y por Sonia.…

FR Informante

El 26 de marzo no es un día soleado de primavera o vacaciones. No se piensa en nada de eso desde hace cuatro años para Sonia y los suyos. Los 26 de marzo siempre llegan nublados aunque sea primavera y es el día más odiado por su esposo, sus hijos y por Sonia.

Ya no puede ser de otra forma. Pareciera que llega como un mar negro de lágrimas que entra de súbito a su hogar y se estampa contra la quietud que la familia Juárez intenta tener para continuar la vida.

“Este día extraños más a mi ‘wera’, ya son cuatro años sin ella”, me escribe en su mensaje de texto Sonia Juárez para pedirme que le ayude a difundir de nuevo la ficha de búsqueda de su hija Dafne Giselle.

Entre el tiraje de fotos que me envió, distingo un par donde aparece Dafne a sus seis y once años, peinada en dos chongos, que se sujetan con prendedores en forma de mariposa y bolitas. La descripción de Sonia es impecable. Dafne desde niña fue de piel blanca. Rubia y güera por herencia genética de su padre, dice.

En otras fotografías se aprecia a Dafne ya en sus 20. Con la sonrisa discreta. Así aparece también en la ficha de búsqueda que lleva activa cuatro años. En el archivo aparece también las de Sonia en las brigadas de búsqueda en terracerías, lotes baldíos, lagunas y la casa donde vivió los últimos meses Dafne antes de desaparecer.

“Esas son fotos de la casa, es de color lila”, dice Sonia.

El primer año de desaparición, la vivienda con el número 3179 fue el primer punto de búsqueda. Allí rentaba Dafne con una amiga, a quien también se le perdió el rastro.

La casa fue abandonada por los propietarios y en un par de ocasiones Sonia regresó con las brigadas para recoger, fotografiar y descartar hasta la última evidencia que le permitiera dar con su hija.

Hace unos días recorrí la zona del fraccionamiento Rancho San Juan, donde se ubica la vivienda, la cual ya fue reconstruida.

La casa está sobre una curva antes de unos departamentos, a espaldas del enorme conjunto semiurbano de 8 mil terrenos.

Ya no luce las ventanas rotas y las paredes grafiteadas. Ya no hay evidencia que allí vivió Dafne sus últimos días antes de desaparecer.

Federico Mastrogiovanni, autor del libro “Ni Vivos ni Muertos”, señala que en México las víctimas de desaparición forzada, en un escaso porcentaje son hallados por sus familiares. Son contados los casos en que se hallan restos o se resuelve el expediente y se les hace justicia.

Pero ¿cómo le dices a una madre buscadora, que deje de buscar y esperar?

EMANCIPACIÓN

Volvamos a Dafne y Sonia. De aquel 26 de marzo de 2022, día de la desaparición. Unos meses antes, Dafne le había insistido a Sonia dejarla rentar con una amiga en Rancho San Juan. Lo hacía para ser independiente y tener un trabajo.

—Yo no quería que se fuera a rentar, —explica Sonia.

Dafne es la mayor de sus hijos y quien también le ayudaba a Sonia en los negocios de la familia. Pero insistió tanto que Sonia desistió.

Junto con una amiga, Dafne rentó la casa del 3179 en Rancho San Juan, un conjunto habitacional que para ese entonces vivía una crisis de inseguridad. Había una disputa por el tianguis semanal con saldo de dos líderes asesinados.

Dos años antes, en 2020, la Fiscalía mexiquense había hecho un mega cateo que obligó a cerrar el fraccionamiento todo un día. Esa ocasión la policía de investigación peinó con ayuda del Ejército todas las manzanas, sobre todo, puntos rojos usados como casas de seguridad y venta de droga.

El saldo fue de varios detenidos, entre estos, el conductor de un mini coper, el cual, según el reporte oficial de la Fiscalía iba repleto de armamento.

De esa rasurada judicial, se pudo descubrir dos fosas clandestinas, una en el mismo Rancho San Juan y otra en el poblado vecino de Mina México.

Pero antes incluso del mega cateo, ya se había descubierto en el interior de ese “monstruo de ocho mil casas”, una mujer sin vida al interior de un tanque de agua abandonado y se supo del rescate de una niña que estaba secuestrada en una de tantas viviendas.

Pero ese antecedente, Sonia no lo tenía presente. Entonces Dafne llegó al 3179.

BÚSQUEDAS

Después de cuatro años, Sonia ha vuelto al fraccionamiento acompañada de la Comisión de Búsquedas de Personas Desaparecidas del Edomex. Han registrado casas, las orillas de las lagunas, lotes baldíos y campos abiertos. Nada.

Hace unas semanas, Sonia se sumó a otras madres buscadoras y el colectivo Flores en el Corazón para recorrer la zona de la Marquesa, donde trabajaron en brigadas durante una semana.

El resultado fue el hallazgo de prendas de vestir, credenciales, zapatos e incluso huesos de animales. El material aún sigue en análisis.

Sonia así agenda cada semana, cada mes. Cada vez que junta recursos. Empaca lo básico en una mochila y sale a buscar. Esa es su rutina desde el 26 de marzo de 2022.


Descubre más desde FR Informante

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario