FR Informante
A Juan Daniel Pompa Lozada lo habrían detenido policías de Acapulco tras una balacera registrada en Caleta en Mundo Mágico Marino, a las dos de la tarde del martes 10 de agosto de 2021. Lo tiraron al suelo y le echaron las botas encima. Al menos es la única hipótesis clara que la familia Pompa Lozada tiene. Han pasado casi cuatro años y su madre aun lo espera.
Lo de la detención, eso lo supo su familia por las noticias, porque dijeron su nombre, su edad y su madre lo reconoció entre los detenidos, aunque solo lo miró de espaldas.
Pero su desaparición, se volvió más turbia, porque días después, una policía de Acapulco, le mostró a la familia Pompa la foto de Juan Daniel desde la pantalla de su celular y les afirmó que no había sido detenido.
Luego, esa policía guardó silencio y debieron buscar por otros medios, insistir en otras instancias.
Allí inició la desaparición forzada del joven mexiquense de 22 años, la cual ahora resulta inexplicable para su hermana Cecilia, para Ethel, su madre y la esposa de Juan Daniel.
BUSCABA TRABAJO
A Juan Daniel lo han buscado en hospitales, el Ministerio Público, el Semefo y no hay rastro, ninguna lista coincide con su nombre, ninguna foto, ropa o seña.
Eso es lo que más preocupa, dice Cecilia, su hermana.
—Mi mamá le dijo que se cuidara mucho, que si no encontraba nada, que mejor se regresara, cuenta Cecilia.
El día domingo 8 de agosto Juan Daniel salió de Almoloya de Juárez, estado de México con rumbo a Acapulco y el día lunes 9 marcó para informar que ya estaba allá.
En esa llamada, su madre le suplicó que se cuidara mucho, cuenta Cecilia.
Sería el último rastro, inmutable hasta hoy.
«Ese mismo día por la tarde, llamó a mi casa para informar que ya traía otro número y el día martes 10 de agosto a las 9:50 am mi mamá le envió un msj de WhatsApp ya no teniendo respuesta de él porque ya no lo recibió, de ahí mi mamá esperó tener noticias de él durante el día y nada», añaden los relatos de Cecilia.
BALACERA EN CALETA
«Balacera en Caleta deja tres heridos y tres detenidos», reza el cabezal de una nota publicada por el portal Sur de Acapulco.
En los hechos la nota detalla que minutos antes de las dos de la tarde del martes 10 de agosto, civiles armados disputaron una balacera en el acuario Mundo Marino a vista de docenas de turistas, dejando tres heridos y tres detenidos.
Los asegurados habrían sido una mujer y dos hombres, uno de ellos vestido con uniforme de policía.
Cecilia reveló a FR Informante que su madre reconoció a Juan Daniel entre esos tres detenidos, aunque solo lo miró de espaldas y sobre el suelo. Pero reconoció sus facciones del mentón, la estatura y la ropa que vestía.
«El día miércoles por medio de la snoticias en el canal 4, nos percatamos que hubo una balacera (el martes) en Caleta en Mundo Mágico Marino a las dos de la tarde, posteriormente nos metimos a las redes sociales a buscar más información y ahí nos percatamos que habían detenido a varias personas y entre ellas aparecía el nombre de mi hermano Juan Daniel de 22 años y encontrando videos donde también aparece una persona de espaldas con casi las mismas características de mi hermano de espaldas, pero a la persona que tenían sometida en el suelo policías estatales, de la turística y otros elementos del cual se desconoce a qué corporación corresponde, puesto que no se les ve ningún escudo ni nada, tienen sometida a la persona en la cual, por parte del mentón parte de ariba y sus piernas de la parte de atrás y mi mamá aseguró que era su hijo».
—Mi mamá junto con mi cuñada se fueron a buscarlo, relata Cecilia.
—Viajaron el día sábado para llegar el domingo y llegando a Acapulco arribaron a Chilpancingo.
En Chilpancingo los del Ministerio Público les notificaron que no había llegado nadie con ese nombre. Y que aparecían dos personas detenidas que habían mandado por lo de la balacera que se dió en Acapulco, pero ninguna de las dos se llamaba como su hermano, ni tenían las características que Juan Daniel tiene.
UNA FOTO
En las oficinas de la Secretaría General del Estado, un ministerial los envió con una Comandante a Barrios Históricos. La policía con la que entablaron contacto, tenía la foto de Juan Daniel y reveló un detalle, el más certero hasta ese momento: Juan Daniel no había sido detenido.
«La comandante le mostró una foto de su celular preguntándole a mi mamá si el era su hijo y ella le contestó que sí, revela Cecilia.
En ambas fotografías, la que imprimió la madre de Cecilia en un papel y la que aparecía en la pantalla del celular de la policía, Juan Daniel usaba la misma ropa. Y era la misma ropa que traía puesta cuando lo miraron tendido en el suelo con los policías encima.
Según los relatos de la oficial, ésta le había recomendado a Juan Daniel que se regresara a su casa, que incluso ella le prestaba el celular para hablar a su familia y dinero. Pero presuntamente Juan Daniel se negó.
—Ella le asegura (la policía) y super asegura a mi mamá que su hijo no estaba detenido, ni tampoco estaba herido pero mi mamá al ver la foto vio a mi hermano decaído, le vio la cara muy pálida.
BUROCRACIA SIN PISTAS
La madre de Juan Daniel y la esposa, recorrieron en tres días las oficinas de la Fiscalía regional de Chilpancingo y Acapulco, también las gavetas del Semefo y los hospitales.
Pero ha sido infructuoso. Ha sido burocrático. En México la desaparición de una persona se debe tramitar, como el requerimiento de un permiso o la solicitud de una licencia de conducir.
La desaparición forzada, es una búsqueda que inician las familias primero contra grupos del crimen organizado, luego, contra las mismas instancias de gobierno, que niegan y ocultan información, alude Federico Mastrogiovanni en su libro «Ni Vivos ni Muertos».
Y el estado donde más ocurre, es Guerrero, donde desaparecieron 43 normalistas.
—De favor, páseme la foto, le inquirió en una llamada Ethel a la policía.
—Estoy en curso, luego se la paso, le respondió aquella.
Ethel procuró repartir papeletas con la foto de su hijo en los últimos días.
Acudió a la Comisión de Derechos Humanos, porque se supuso ignorada por el resto de instancias.
En ese vaivén tuvo otro encuentro.
—La compañera que le dió informes, fue arrestada 16 días, le informó otra policía a la madre de Cecilia.
Pero la familia Pompa Lozada supo que esa afirmación era mentira, porque al día siguiente miraron a la policía en su oficina.
—Llevo aquí en Acapulco desde el día quince, sigo buscando, declara Ethel en una entrevista telefónica para FR Informante.
—Sigo buscando y no hay nada de él, reitera Ethel Lozada.
Está consciente que la desaparición de su hijo es forzada y por eso hay que seguir removiendo piedras y lastres en las instancias que sean posible.
El próximo 10 de agosto se cumplen cuatro años de la desaparición del joven, quien este año cumpliría 25 años.









Deja un comentario