, ,

Historias: Ella se llama Cinthia y murió atropellada en su bici mientras iba al trabajo

FR Informante La bicicleta de Cinthia y una veladora enrollada en un cono de paoel, quedaron por horas en el asfalto del cruce de Las Torres y Comonfort, donde este martes ella murió atropellada. Pero aún más duró en la escena de los hechos una amiga de Cinthia que tuvo que identificarla y hacer una…

FR Informante

La bicicleta de Cinthia y una veladora enrollada en un cono de paoel, quedaron por horas en el asfalto del cruce de Las Torres y Comonfort, donde este martes ella murió atropellada.

Pero aún más duró en la escena de los hechos una amiga de Cinthia que tuvo que identificarla y hacer una llamada para avisarle a su familia.

—Tranquila, despacio, —Le decía una mujer anónima que apelando a esa parte humana que casi se nos olvida, la consolaba e intentaba darle templeza. Mientras la joven lloraba desconsolada con las manos y piernas temblorosas intentando sostener el celular y explicarle a quien estaba del otro lado de la bocina lo que había ocurrido.

“A Cinthia la atropellaron”, se le escuchó decir a la joven entre el tumulto de gente que la rodeaba.

UNA MUERTE AL MEDIODÍA

Pasaban la una de la tarde cuando ocurrió el siniestro vial. Cinthia viajaba a bordo de una bicicleta color azul por la avenida Ignacio Comonfort e intentaría cruzar las Torres rumbo a su trabajo. Pero el camión la alcanzó y le pasó con las llantas por encima de la bici y el cuerpo, según el informe policiaco.

Fue una muerte casi instantánea, pues a la llegada de los servicios de emergencia, la joven que vestía unos mayones negros y cargaba una mochila rosa, ya no respondía.

La bicicleta color azul quedó con ambas llantas retorcidas del golpe. Al lado quedó Cinthia, a quien le colocaron una veladora en un vaso y un churro de papel.

“El chofer fue detenido allá adelante, la muchacha era de unos treinta años aproximadamente”, informaron los policías que acordonaron la zona.

El tumulto de gente se hizo casi de inmediato. Una joven a bordo de una bicicleta se acercó y la identificó.

“Hay que darle espacio, por favor”, decía la mujer que llegó como un ángel a ayudar en ese momento crucial.

Le untó un poco de alcohol en el cuello y abrazó a la joven que lloraba desconsolada, mientras los peritos subían el cuerpo de su amiga a la camioneta del Semefo.

Fue una muerte al mediodía, si, de esos casos que suelen ser muy comunes en Toluca y sus alrededores, en sus vialidades que pareciera son enormes cementerios de asfalto.

Fotos FR


Descubre más desde FR Informante

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario