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Historias: Ivone, tres años de desaparición en #Ixtlahuaca y una madre buscadora que nunca dejó de buscarla

FR Informante El rostro de Teresa tiene un antes y un después. Verlo así, palidecido y con los ojos vidriosos, tiene un antes y un después. La sonrisa que aparece en el retrato junto a su hija, con el embarcadero y el cielo despejado de fondo, pareciera que fue otra vida. En otro universo, en…

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El rostro de Teresa tiene un antes y un después. Verlo así, palidecido y con los ojos vidriosos, tiene un antes y un después. La sonrisa que aparece en el retrato junto a su hija, con el embarcadero y el cielo despejado de fondo, pareciera que fue otra vida. En otro universo, en el que Teresa aún “sigue viva” y su hija no está ausente.

Y a Teresa, quien la conoce, la ha visto viva, antes de desaparecer su hija Ivone. Y la hooa visto muerta, luego que Ivone no está.

Tres años después de que Teresa sale a buscar a Ivone, son pocos los que se han quedado a su lado. Y la minoría que se quedó, habla que Teresa no se detiene. Dicen que arma brigadas y se ha parado una y otra vez en la estación de la línea transportista qua trasladó a su hija el 9 de diciembre de 2021.

Hace unos momentos mientras redactaba la última nota del día, miré de nueva cuenta su número en la pantalla de mi celular. Lo identifiqué de inmediato. ¿Cuántas veces lo he marcado? He perdido la cuenta.

—Hola, cómo está. ¿Qué cree? ya encontramos a mi hija, desafortunadamente sin vida”, me dijo la señora Teresa la noticia como balde de agua fría que pareciera moja los sentidos.

—Ya no la alcancé, el tiempo me ganó de poder encontrarla con vida, se reprocha Teresa sin más remedio. Le queda confiar en la justicia divina.

—Se lo dejo a la justicia, a Dios, la justicia de Dios tarda pero no falla. Solo quería decirle eso”, remueve sus recuerdos con todo el reproche de una madre buscadora que se siente fallar.

El 9 de diciembre de 2021 Teresa empezó a morirse. Ese día abrazó el retrato de su hija Ivone donde aparece en el embarcadero con el cielo despejado. Le lloró al otro retrato donde aparece Ivone con el conjunto de chambrita blanca.

También abrazó muchas veces la ficha de búsqueda que pareciera ya es intrínseca en su pecho. La abrazó el día que la entrevisté en la gasolinera donde trabajaba y pegó una lona de su hija Ivone.

Miró en otros retratos a Ivone junto a un panda de peluche y en una foto más actual, la vio sonreír con unas chapas rojas y el cabello recogido. Tantos recuerdos. Muchos recuerdos que le quedan.

Ese 9 de diciembre marcó una y otra vez el celular de Ivone pero nadie le contestó del otro lado. Salió a prisa y llegó a la parada del camión donde se suponía que Ivone bajaría. A esa parada ha vuelto otras cientos de veces desde hace 30 meses.

RUMBO A CASA

El 9 de diciembre de 2021 en una parada del municipio de Jocotitlán en el norte del estado de México, Ivone Alonso Enríquez, de 16 años, desapareció a bordo del camión que la llevaría a su domicilio en el municipio de Ixtlahuaca. Desapareció en el recorrido de la escuela a su casa.

Las desapariciones en México así ocurren. Como si fueran los días y las noches, solo que quienes se van, ya no regresan.

“Me mandó mensaje y me dijo que se sentía perseguida”, sería el último mensaje que recibió Teresa de Ivón. Entonces Teresa corrió a la parada, esperando ver descender a su hija. No ocurrió tal cosa. Pese a ser el mediodía y una ruta concurrida, pareciera que la desaparición de Ivón, fue a ciegas.

REPROCHES

Teresa fue notificada por parte de la Fiscalía un año después, un año tarde, desde que hallaron el cuerpo de Ivone.

“La Fiscalía apenas me avisó pero el cuerpo lo hallaron hace un año”.


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