FR Informante

Cuando Estela y su esposo acudieron al domicilio de su hija María Fernanda y hallaron los vidrios rotos y a un hombre y una mujer usando sus ropas, supo que su hija había desaparecido.
—¿Y ustedes quiénes son? Cuestionó Estela al hombre desconocido que usaba el suéter de su hija Marifer.
Su primer impresión fue que el sujeto tenía un trastorno de travesti, y que algo malo le habían hecho a su hija y su yerno.
En la casa hallaron la ropa, la poca despensa que sobraba, los sillones, el televisor, sus zapatos. No había nada fuera de su lugar, solo la ropa que la pareja desconocida había tomado.
“Ese día me llevé a mis tres nietos. Por eso no supe si mi hija y mi yerno desaparecieron de día o de noche”, explica Estela Zepeda.
La desaparición de María Fernanda Rodríguez Zepeda y su esposo Daniel Arturo Chávez Valdés, ocurrió en su hogar, en la casa que recién habían comprado, dice Estela.
“Encontramos a un tipo con el suéter puesto de mi hija y a una mujer también vestida con su ropa”, revela Estela. No hay más detalles de qué ocurrió con los sujetos. Solo se sabe que llegaron a invadir la casa de María Fernanda y Daniel.
“Preguntamos al señor que era su inquilino y solo dijo que los había visto un día antes pero que no escuchó nada, ni miró nada”, señala Estela.
LA DESAPARICIÓN
La desaparición de Daniel y María Fernanda ocurrió el 4 de abril de 2023 en su domicilio en la colonia El Panteón, Lerma. Pero sus familias no tienen ningún rastro de qué pasó con ellos.
“Yo el último día que vi a mi hija fue el cuatro de abril, para el día seis, su papá fueo a buscarla y es cuando nos dimos cuenta de que había desaparecido”, dijo.
Sobre la desaparición no existen indicios de videos o testigos, señala Estela. Las grabaciones de un fraccionamiento cercano fueron eliminadas y ningún vecino ha aportado datos.
“Pedimos a la Fiscalía que solicitara los videos pero nos dicen que yano existen, que ya se borraron”, explica la madre de María Fernanda.
“No hay ninguna pista de ellos. Las cámaras que se podían haber rescatado se perdieron, por un descuido de la Fiscalía no se pidieron en su momento, nos hicieron creer que sí pero no”, asegura Estela.
“Nadie dice nada, nadie escuchó nada, ni siquiera el inquilino que vive abajo, dice que no supo nada. Yo solo sé que la vi el cuatro de abril”, dice Estela.
Vía el Sol de Toluca








Deja un comentario