FR Informante
Una tarde cualquiera, o por el contrario especial, cuando hay, cuando la familia García de San Cristóbal Huichochitlán acude a las afueras del hospital Adolfo López Mateos de #Toluca y reparte comida a las familias que esperan.
No es todos los días, unas dos o tres veces por semana y los García llegan con una cazuela de arroz y una vaporera de mole, platos de unicel y unos cinco refrescos.
Todo se agotan en menos de 10 minutos. También levantan todo de nuevo, la mesa, las cazuelas y envases y platos usados en menos de 10 minutos.
«Cuando Dios nos socorre, venimos y traemos algo», explica una mujer que despacha el arroz y las tortillas.
«¿Ya comiste? Preguntan los García a quienes pueden faltar. Y es que saben que afuera del hospital todo es caro: 100 por guardar cobijas, 100 más por un pedacito de techo, 20 por cargar el celular 10 minutos.
«Todo es bien caro», se quejan las familias que esperan afuera. Llegan unos y otros se van en turnos por la mañana y por la tarde. Más por la tarde, antes de que oscurezca comienza el hervidero de despedidas.
«Te cobijas y sales por un ponche, hazme caso, ya mañana vengo», le dice una madre a un joven que estará de guardia toda la noche.
A ellos, a todos, a quienes pueden, es a quienes ayudan los García.









Deja un comentario