FR Informante/Filiberto Ramos
Fotos/Luis Rodríguez
La Gustavo Baz cruza el pueblo de Santiago Tilapa, hay unos locales comerciales, lotes a cielo abierto y viviendas comunes. Jhon Adán Torres Peña, de 17 años, debió caminar por la Gustavo Baz el 17 de enero de 2022, fecha en que desapareció. Pero ni las cámaras de los negocios ni sus vecinos han arrojado una pista concreta.
«Cuando salió de la casa, debió llegar hasta aquí a la esquina», señala Guillermo Torres, hermano mayor de Jhon, mientras camina por la calle Gustavo Baz, de Santiago Tilapa, municipio de Santiago Tianguistenco.
Hace un recuento de ese día y reconstruye los hechos.
Tilapa es el poblado donde vive toda la familia Torres y donde desapareció Jhon al salir de la tintorería de los Torres.
Luego de más de un año, la desaparición de Jhon Adán es incomprensible. Su familia no da razón a la hipótesis de que alguien puede desaparecer a una cuadra de su casa.
«Ya es mucho sin saber de él, sin saber dónde está», explaya mientras llora Juana Peña, madre de Jhon.
Juana se recoge las lágrimas y luego recoge unas playeras y unos tenis en el cuarto de su hijo, donde pareciera que no se quiere que pase el tiempo. Sobre la cama está la mochila de Jhon, también su cartera y sus libretas de la escuela.
«Ese día que desapareció, llegó y dejó su mochila, aquí está, tal como la puso y luego se fue», recuerda Juana pensando en cada pieza y colocando las ropas y los tenis en cada uno de su lugar.
«No tenía por qué dejar la mochila, ni la cartera», se repite Juana, y pareciera que al decirlo, espera que alguien le de una respuesta que le diga dónde está su hijo.
INDAGATORIAS
El caso de Jhon se suma a otras que ven pocos avances. Y las familias tienen que hacer su propia búsqueda. Hacer recorridos y contratar abogados.
«Ahorita estamos con un abogado, tuvimos que movernos por nuestro lado», explica Guillermo.
Hay algunos datos clave que decide no revelar en la entrevista para no entorpecer las investigaciones de la Fiscalía.
«Lo que hemos hecho es crear grupos de búsqueda en redes sociales y al principio salimos a hacer recorridos», añaden las hermanas de Jhon.
El testigo clave del caso aun no ha declarado y la familia prefiere no indagar sobre eso.
«Mi hijo salió y tomó la calle Gustavo Baz, de eso estamos seguros y lo vieron con una persona», advierte Juana Peña.
JHONCITO
La familia de Jhon ha decidido dar la entrevista en la habitación del joven, donde está su ropa en un closet, sus tenis debajo de la cama en hilera y una mochila sobre la cama, tal como quedaron hace 40 días.
Encima del ropero hay un cuadro de Jhon en su primeros meses de vida. Es el más chico de sus hermanos y cursaba el quinto semestre en el Conalep de Santiago Tianguistenco.
«Aquí están sus cosas, sus tenis, sus playeras, todo como lo dejó», dice Juana y suelta su llanto.
El día de la desaparición Juana y el resto de la familia debieron esperar más de siete horas para poder percatarse de que Jhon no regresaría.
«Yo les dije a mis hijos, que si Jhoncito había dicho algo o a dónde iba», recuerda Juana y lo nombra como Jhoncito y se suelta otra vez en llanto.
UN ALTAR
Delante de un altar de varios santos que está en la sala de la casa, doña Juana y sus tres hijos restantes, portan fotos de Jhon en sus celulares. Y allí Juana implora a quienes se llevaron a su hijo, que se lo devuelvan. Les implora, como lo hace el resto de madres que viven una desaparición forzada.
«Yo les pido que me lo devuelvan, que yo se los agradeceré mucho», expresa la madre de Jhon Adán Torres Peña, víctima de desaparición forzada en el estado de México.



















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